A MI AMIGO QUE SE FUE
Julio…
¿En qué terrible esquina de tu pena
mataste esa niñez que compartimos y seguiremos compartiendo
más allá de este enorme silencio?
¿Por qué no te sacaste ese disfraz de no me importa
para aceptar que te sobraba amor y lo escondías
por ese miedo que vos y yo sabíamos?
¿Por qué no abriste el corazón de golpe y gritaste:
¡Soy débil y lo sufro ayúdenme¡
No…vos quisiste ser fuerte y no lo eras
Hasta encontrarte como un niño perdido entre la gente
que se sonríe y sigue su camino.
Y te quedaste ahí, mirando transcurrir la vida de los otros,
La tuya no. Se había estacionado en el dolor llorado para adentro
y harto de carcajadas que prodigabas tanto porque no valían nada.
Ésta, tu muerte de hoy, que provocaste, fue tu muerte oficial,
Pero cuánto hace, Julio,
que frente a la impotencia de los que te queríamos.
renunciaste a vivir, al final de la infancia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario